La Ciencia Desde la Fe
marzo 11, 2024

“El significado de la Enfermedad en el Evangelio y la Salud en el hombre contemporáneo”

Cuando el Hombre Originario fue afectado por culpa del “Pecado Original”, nuestra alma fue dañada y nuestro cuerpo condenado a la enfermedad, Dios revela así que el destino del Hombre Escatológico es la “muerte”. La Biblia presenta a la enfermedad en un estrecha relación con el pecado y es solo a través de la muerte que Dios en su infinita misericordia nos ofrece la “Redención”, la “Salvación” el fin del pecado y la vida eterna (Romanos 6, 19-23).

Nuestro Señor sanó muchos enfermos mientras estuvo en la tierra. Si prestamos atención a lo que hizo, podemos ver que la salvación de la humanidad siempre incluía la sanidad de las enfermedades.

El evangelio del Señor incluía salvar al hombre del pecado y de la enfermedad para que conociera el inmenso amor del Padre. Jesus llevo nuestras enfermedades y también los pecados a la cruz del calvario, por lo tanto no solamente nos salva del pecado sino también de la enfermedad. “El perdona todos tus pecados y cura todas tus dolencias” (Salmo 103, 2-3)

El concepto de salud y enfermedad es diferente en la sociedad contemporánea y en las familias modernas, hablar de enfermedad es un concepto común, pues todos hemos estado enfermos en algún momento de nuestra vida, o conocemos a alguien que lo ha estado.

El desconocimiento de la causa de una enfermedad, nos provoca grandes preocupaciones, miedos y angustias, siendo esta una reacción entendible en el hombre, Pero tristemente muchas de estas enfermedades son causadas por nosotros mismos, enfermedades Físicas, Sociales, Mentales y Espirituales son ocasionadas por la negligencia ejercida sobre nuestro cuerpo, mente y alma; olvidando que el cuerpo es Templo del Espíritu Santo; los excesos, vicios, falta de valores, uso y abuso de Medios de comunicación y redes sociales y un deterioro importante en nuestra relación con Dios, han ocasionado un desequilibrio preocupante en la Sociedad Moderna pero sobre todo en las familias del mundo entero.

Los católicos no debemos olvidar la definición Teológica de “Cuerpo” según la doctrina de San Juan Pablo II, que lo define como “Cima de la creación Divina”, “elegido por Dios para manifestar su Misterio Divino y así ofrecer la salvación al hombre”,cuidemoslo, recuperemos nuestra dignidad humana y dejemos de ser la sociedad moderna de lo “desechable” caracterizada por la desesperanza y la perdida del sentido de vida.

Nuestra responsabilidad como Cristianos es la actitud que debemos tomar ante las enfermedades, sin olvidar nunca el ejercicio de nuestra Fe, y sin perder de vista lo que Dios quiere enseñarnos por medio de estas.

Por.: Dra Ofelia Rodriguez-Terrazas.